ACULATADO

A la comunidad pipera.


Con toda solemnidad, manifestando mi profundo respeto a las personas pipafumadoras, a los conceptos vertidos por cada uno de ustedes y agregando que es poca mi experiencia en comparación a su trayectoria respecto de nuestra afición al tabaco, me gustaría exponer mis dudas acerca del aculotado de las pipas.

Por lo que he aprendido de los compañeros y algunas lecturas dispersas, sé que la gran mayoría de pipafumadores se ufanan de la gruesa capa de aculotado en sus pipas.

Lo que he leído, me han dicho y estoy experimentando acerca del aculotado, es que es una capa carbonizada que protege tanto a la madera de la cazoleta de las pipas como a los dedos del fumador al aislar el calor producido por la brasa y es formada por capas sucesivas de residuos del tabaco de cada fumada.

Esta capa protectora puede alcanzar uno, dos y hasta tres mm dependiendo del estilo, forma o manufactura de pipa y es aplicable para toda pipa de material “natural” o mejor dicho, de madera, ya sea raíz, nudos o ramas. También se dice que excediendo estas dimensiones puede ocasionar daños severos a la cazoleta misma debido a la expansión y contracción causadas por diferenciales de temperatura por lo cual debe procederse a escariarla para reducir el grosor. Se excluyen las pipas de cerámica, las de sepiolita o espuma de mar, las de barro, y hasta las famosas Corn o olote de maíz, por su corta vida.

En lo personal he adoptado y seguido los consejos vertidos por los compañeros de fumada pero también he experimentado a juicio propio y después de aplicar ambos conceptos he llegado a concluir que la solemnidad con que se maneja ésta técnica del aculotado parte meramente de conceptos ortodoxos y a juicio propio no me resulta aplicable para todos los tipos de pipas de madera.

Platicando con maestros de vieja escuela, me recomendaron entre otros muchos consejos, desde curar mi nueva pipa quemando el interior de la cazoleta con whisky, y para aculotar, aplicar miel revuelta con cenizas de tabaco a todo el interior y de manera uniforme.

Lo de quemar la pipa me pareció de cavernícola y lo de la aplicación de miel y ceniza, pues supuse que agregaría sabor al quemarse la miel.

Acepté las recomendaciones pero no las apliqué porque para curar mi pipa, me pareció mejor la técnica de ir fumando en tercios y descansar de dos a tres días hasta fumar una carga completa para integrar el proceso de curado.

Posteriormente y hasta ahora, ninguna de mis pipas se ha rajado o quemado. Esto lo he realizado en pipas de raíz de brezo y no sé si funcione para otro tipo de maderas pues al parecer son poco utilizadas y la experiencia del universo pipero recomienda el brezo como el más resistente entre otras virtudes.

Experimentando y exponiéndome a sufrir la pérdida de algunas de mis pipas, decidí no aculotar algunas. Escogí ocho y a todas las sometí al proceso de sanitización mediante sal sin yodo y alcohol. Desde algunos meses atrás fumo en ellas de manera regular y se está engrosando la capa de carbón en cuatro, en tanto que al resto las sigo limpiando a profundidad y hasta les sigo aplicando alcohol o whisky para lograr una limpieza mejor.

1.- Aculotar la pipa me ha resultado poco satisfactorio por cuestiones de higiene. Invariablemente mancho mantel y ropa con residuos carbonizados, desde que la saco de su estuche para cargarla, fumarla y hasta concluir con la pre-limpieza y vuelta al estuche para esperar que enfríe. Aparte, el olor de las pipas con el aculotado es muy penetrante y poco agradable, no así en las que están limpias.

2.- En las pipas aculotadas prácticamente he nulificado la posibilidad de disfrutar diversas mezclas o tipo de tabacos en la misma pipa debido a que la capa carbonizada retiene sabores de anteriores fumadas y con ello se modifica sustancialmente el deguste propio de cada tipo de tabaco.

Sé que lo recomendable es tener una pipa para cada tabaco o en el peor de los casos una para cada variedad del mismo, algo así como una para latakiados, otra para aromatizados, etc. Pero esto me limita y arrincona a mi pipa favorita consecuentemente el disfrute visual y táctil de mis formas preferidas.

He insistido en fumar el HH Syrian que no me había gustado pero ahora en una Falcon ¾ bent y mi percepción original cambió diametralmente. Ésta pipa, totalmente limpia y sin capa de aculotado, ni se me ha resquebrajado ni conserva a fondo sabores de anteriores fumadas. Atribuyo a estas condiciones una cata más objetiva.

La solución que me propongo es dejar que en las cuatro, el aculotado alcance un mm y no dejarlo extender mas allá limpiando a conciencia después de cada fumada. Esto con la intención de mantenerme dentro de los cánones para adquirir la certeza pero con obvio detrimento de modificar el sabor de las siguientes fumadas, según mis experiencias.

3.- Supongo que la acumulación de líquidos es mayor en la superficie porosa del aculotado y por lo tanto, más lenta su eliminación por evaporación.

4.- Personalmente encuentro más perjudicial el aculotado que el supuesto beneficio de protección a la madera que en mi caso siempre ha sido de brezo y probadamente es altamente resistente a las brasas de tabaco.

Quienes fumen en pipas de cerezo, limón u otra madera menos resistente que el brezo quizás son los beneficiados por la mencionada capa de carbón.

Finalizo mencionando que;

 

Quizás debo comprar una pipa nueva cada vez que adquiera un nuevo tabaco y fumar en ella siempre el mismo, para que una vez aculotada nunca cambie el sabor.

O expongo mis pipas no aculotadas al deterioro por calor pero beneficiando la fumada.

O escojo una marca y tipo de tabaco únicos y lo fumo en todas mis pipas aculotadas y sin aculotar.

¡En fin! Que esto de sujetarse a las técnicas es algo controversial.

Buenos y mejores humos,
Chuck.