“EL ESTUDIO”, óleo del Artista Visual Guillermo Ruizlimón, obra de gran belleza e impactante fuerza. Los efectos de las figuras, los colores y el juego de luces y sombras producen en el espectador una tranquilidad de ánimo incomparable al contemplarlo.
En este óleo todo es íntimo desde su tamaño hasta la
mesa y objetos en él representados. Sus dimensiones son de 20 x 30cm.
Desafortunadamente el cuadro sufrió un severo dañó en la parte inferior izquierda del mismo que se presenta como una grieta. Pero incluso este detalle no lo demerita, sino al contrario le confiere un carácter especial a la obra. La grieta se adecuó al contexto iconográfico y noblemente respetó la firma del autor.
En el cuadro obran representados los instrumentos del artista: pincel, plumas,
estilográficas, un compás, sacapuntas y desde luego pipas.
Para mi gusto, el cuadro refleja la actitud del artista frente al trabajo
creativo. La mesa dispuesta para la reflexión artística, puesta
con todos los instrumentos necesarios para acometer una obra pictórica
o -por qué no- el diseño arquitectónico.
En sí misma la pintura es reveladora de las preferencias del artista.
Las tres pipas son rectas, lo que descubre el gusto del autor en cuanto a
la forma de la pipa. El bello atacador de brezo hace juego con las pipas y
los fósforos documentan su preferencia al fumar. El cenicero con corcho
para descargar la pipa y la limpieza del mismo revelan los cuidados hábitos
de este gran fumador de pipa.
“El Estudio” se presenta como una obra de una sensibilidad absoluta
que recrea y llena la pupila del observador. Con el significante de interiorizar
la propia actitud o aptitud para acometer el trabajo creativo por parte del
espectador. En donde la consideración del fumar en pipa se fusiona
con el mundo del arte, que en mi concepto es al que pertenece.
José Joaquín Herrera V.